Bombing the system (español)

En México y en Argentina el graffiti y el arte callejero se han convertido en medios de protesta social altamente visibles.

"Bomitando el sistema" está escrito sobre una figura que se retuerce y vomita. El graffiti, proveniente de un estado del sur de México, Oaxaca, es solo uno de innumerables ejemplos del "bombing" a través de graffiti y arte callejero, con el que se ha manchado "el sistema" en el curso de las protestas sociales de los últimos años.
Desde 2006, el movimiento de protesta de la maestría de Oaxaca no solamente reclama sueldos más altos, sino también la renuncia del gobernador Ulises Ruíz del PRI, acusándolo de fraude electoral. A finales de agosto, tres años después del primer surgimiento de las protestas, de nuevo falleció un maestro.
Cuando las protestas se agudizaron y reprimieron de manera violenta en agosto del 2006, dejando tres muertos, la rabia de los ciudadanos no solamente se expresó en barricadas, gobiernos paralelos y manifestaciones, sino también a través del graffiti y arte callejero. Estos se convirtieron en medios de comunicación para los ciudadanos en protesta: llamadas a la resistencia, anuncios de manifestaciones y emisoras de radio en protesta se difundieron en los muros de la ciudad al mismo tiempo que cambiaron la actitud pública en cuanto al graffiti como forma de articulación artística y política.

"Santísima Virgen de las barrikadas"

En medio de las protestas incluso la virgen de Guadalupe se unió a la resistencia civil y adornada con cauchos en llamas se convirtió en Santísima Virgen de las barricadas. Colectivos como Arte Jaguar o Stencil Zone adornaron los muros con "esténciles" (estarcidos, donde la imagen deseada se recorta en una plantilla) solidarizándose con los reclamos de la maestría.
A parte de trabajos de colectivos, especialmente artistas femeninas como Ana Santos llenaron los muros con sus "esténciles", marcando de este modo un contrapeso en la movida de los graffiteros, tradicionalmente masculina. La resistencia mural por parte de mujeres se unió de este modo a la protesta mayormente femenina de las maestras, que tomaron las calles con sus reclamos. Al mismo tiempo esta protesta se incorpora en una tradición de resistencia femenina en México que abarca desde la revolución mexicana (con las luchadoras en el ejército de Zapata) a la EZLN.

Poner cuerpo

También en Argentina la resistencia más importante contra el régimen militar de los años setenta y contra los "desaparecidos" políticos fue llevada a cabo por un grupo de mujeres. Todavía hoy las madres de la plaza de Mayo siguen encontrándose cada jueves para su manifestación semanal. En la III. marcha de la resistencia en 1982 y en colaboración con las madres surgió una acción que conectó la resistencia política con la articulación artística y que constituyó una gran influencia para el arte callejero del país: en el "Siluetazo" los muros de las calles alrededor de la plaza se llenaron con siluetas de papel; los cuerpos que las personas presentes prestaron, representaron simbólicamente la ausencia de las personas desparecidas.

La toma del espacio que las madres lograron con sus constantes manifestaciones en una de las plazas más simbólicas de la capital argentina, encontró su continuación en la toma artística del espacio público. Las siluetas se convirtieron en parte fundamental del imaginario cultural de Argentina: se las sigue citando y desarrollando, como en el proyecto "Blancos móviles" del grupo de arte callejero (GAC, 2004) que pone las siluetas blancas en el contexto del auge del control en el espacio urbano.

Nuevas formas de resistencia

Al mismo tiempo en Argentina surgieron formas de toma del espacio que difieren de otras corrientes del arte callejero. En los "escraches" que el GAC desarrolló en colaboración con otros colectivos de arte callejero como Etcétera y junto con el grupo HIJOS (hijos de los desaparecidos), al "bombing" del graffiti se le asigna una nueva significación: se marca los edificios de criminales de la dictadura con globos llenados de color, una técnica que junto con las manifestaciones, el graffiti, el arte callejero y las actuaciones forman una red de estrategias complementarias de resistencia.

La conexión de resistencia política, arte y toma del espacio público que las madres iniciaron en Buenos Aires, tanto en Argentina como en Oaxaca pone el graffiti y el arte urbano en un contexto más inmediatamente político que en otras corrientes del graffiti en Europa o en Estados Unidos. Al igual que los cauchos en el vestido de la virgen de Guadalupe, las palabras e imágenes en estos muros están en llamas, de improviso envolviendo los observadores en su lluvia de fuego.